precio-kwh
Publicidad

Son muchos los usuarios que nos preguntan por el precio kWh de energía, y nuestra contestación siempre es la misma: ¿Cuál es la fuente de energía? Tradicionalmente, el kWh se ha asociado a la unidad de medida de la energía eléctrica, pero no es algo exclusivo de la electricidad, sino que es una medida de energía. En este artículo os vamos a indicar el precio del kWh de las fuentes energéticas más utilizadas.

¿Qué es el kWh?

El kilo-vatio (o watio) hora (kWh) es una unidad de medida de energía. Equivale a la cantidad de potencia energética demandada o producida en el lapso de una hora. En el caso de la electricidad, la energía la medimos directamente en kWh porque nos llega tal cual para usar. Otros tipos de energías nos llegan “sin procesar” y la energía se libera en el momento de la combustión, es el caso de gases, hidrocarburos y otros combustibles, que los medimos en unidades de volumen (litros o metros cúbicos) y/o en unidades de peso. Pero aunque este tipo de combustibles tradicionalmente se miden en volumen o peso, la energía sigue siendo medida en kWh, y siempre podremos estimar el rendimiento energético del gas o hidrocarburo por cada unidad de volumen, y por tanto, podremos conocer el precio de la energía que producen.

¿Cuál es el rendimiento energético del combustible?

Dependiendo de la fuente energética, el rendimiento será mayor o menor. A continuación se expone una tabla con los rendimientos que se obtienen de los combustibles más utilizados, es decir, gas butano, gas propano, gas natural, gas ciudad, gasoil, gasolina, leña (pellet), carbón, y electricidad:

RENDIMIENTO ENERGIA KWH

¿Cómo obtengo el precio kWh?

Publicidad

Con la tabla anterior conocemos el rendimiento de cada combustible, es decir, cuantos kWh obtenemos de la fuente energética. Por tanto, sólo deberemos dividir el precio de la fuente energética por los kWh de rendimiento. A continuación se exponen los precios:

precio ENERGIA KWH

En los cálculos anteriormente expuestos no se han incluido los costes fijos o de mantenimiento, lo cual encarecería algo más la electricidad y los precios de los gases canalizados como el gas natural.

A pesar de que la energía eléctrica sea más cara, no quiere decir que los equipos o instalaciones eléctricas sean menos rentable, pues también habrá que comprobar la eficiencia de éstos. Como ejemplo se cita la bomba de calor, que consume 4 veces menos energía que una caldera convencional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *